Para mí Alfredo, Isabel, Olga, Micaela, Aberto y Verónica son héroes

Tengo por costumbre abrir mi Facebook cada día laborable a las 9 de la mañana. Mi página tiene ya más de 12.000 fans y como digo a mis amigos hay que alimentar a las fieras jejeje.

Hoy puse especial atención a un perfil. Llevaba unos días observando que un chico peregrinaba descalzo. Como en esta vida, siempre que se haga con educación, todo es cuestión de preguntar, pues así lo hice. ¿Peregrinar por un gateo? No entiendo dije y a ellos les faltó tiempo para contestarme. Tanto, que incluso yo ya había eliminado la pregunta pues leí más abajo que su hija Micaela tiene una enfermedad de las llamadas raras y que era por ella. En un principio pensé que se trataba de una petición, pero no, es el cumplimiento de una promesa y sin más, pensé en hacer eco de la noticia. Estuve por pedir permiso a la familia, pero son varios medios los que ya lo han contado, hoy mismo el Diario de Pontevedra en su contraportada.

Esta niña de 27 meses va a conseguir muchos logros, de eso estoy segura, pues aunque no soy practicante, soy de los que piensan que en esta vida hay que creer en algo. Tiempos ha fuí hospitalera de peregrinos en Año Xacobeo, tengo mil y una anécdotas para contar, pero como es lógico, también hice el Camino de Santiago.

El Apóstol te concede tres deseos, deseos factibles, no imposibles y en una plácida arcada mientras esperábamos a que abrieran el albergue escribí: “Uno de mis tres deseos Alber, te lo tengo dedicado, que te pongas bueno bueno y te cases con Vero”. Pues bien, 13 años después puedo contar que no solamente Alberto salió del coma y fué recuperando facetas de la vida mes a mes, sino que se casó con Verónica y ha traído al mundo dos maravillosos seres.

Alfredo Passos comenzó hace pocos días su particular peregrinación. Ha salido de Tuy (Pontevedra) acompañado de su hermana Olga para cumplir su promesa. «Dije que peregrinaría descalzo a Santiago si mi hija conseguía gatear algún día», pues bien, lo está cumpliendo.

Micaela sufre una hipotonía congénita, es decir, una disminución del tono muscular. Yo sé bien lo que es eso pues he sido voluntaria en campamentos con niños y niñas afectados de parálisis cerebral y muchos de ellos padecían esta patología. Tenía tan sólo 18 años cuando viví una de estas experiencias y aunque, ójala todos los niños del mundo estuvieran sanitos, los jóvenes tenían que pasar por este tipo de experiencias pues te enseñan a valorar las cosas realmente importantes en la vida.

Esta familia ha conseguido contra todo pronóstico que su hija gateara, ahora ella es la que ha puesto a andar a su padre. También destacar que Alfredo hace esta andaína por reivindicar el estudio de las enfermedades raras.

Desde este blog en el que nunca se cuentan cosas personales ni se firman los artículos, aquí la que escribe, Rocío Saiz, les envía a estos héroes llamados Alfredo e Isabel muchísima energía y a Olga agradecerle su apoyo incondicional porque sin ella ésto tampoco sería posible.

La ruta será hasta Milladoiro. Allí Alfredo recogerá a su hija para llevarla en brazos los últimos kilómetros, la idea es llegar juntos a Santiago y abrazar al Apóstol.

Espero poder abrazarlos yo también si alguna vez vienen por Burgos donde se encuentra el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias, cuyas siglas son CREER, ¿casualidades de la vida?