¿Cómo se le corta las uñas a un bebé?

Algunos recién nacidos ni siquiera necesitan que se les corten las uñas porque las tienen tan tiernitas que se cascan ellas solas, pero muchos nacen con las uñas largas y es necesario cortárselas para que no se arañen la cara.
A mucha gente le asusta cortar las uñas a los bebés por su gran movimiento de pies y manos por lo que se aconseja hacerlo cuando están muy relajados o dormidos. Es conveniente realizarlo después de un baño, pues las uñas se reblandecen.

Para cortar las uñas debemos de utilizar unas tijeras pequeñas y de punta redonda. También se puede utilizar cortauñas pero de los que son especiales para bebés.
Tras haber cortado las uñas de las manos a tu bebé hay que asegurarse de que no se le quedó ninguna entre los deditos que pudiera clavársele.
En el caso de las uñas de los pies deberemos de asegurarnos de que el calzadito que le vayamos a poner luego sea suave y flexible, de un buen material que se acople al pie y no le lastime las uñitas. Lo mejor son las pieles naturales, aunque también son aceptables las lonas o los patucos de punto.
El cuándo volvérselas a cortar irá determinado por el crecimiento que vayan manifestando.
Es importante observar el color de las uñas pues en ellas podemos detectar posibles infecciones. El color normal es el rosado con un pequeño semicírculo blanco en el nacimiento de ellas. Si se manifiestan manchitas blancas en niños y niñas más mayores no hay que darle mucha importancia, se denomina leuconiquia y no se deben a la falta de calcio. Estas inofensivas y antiestéticas manchitas aparecen porque «se ha producido con anterioridad un proceso inflamatorio o un traumatismo en la matriz de la uña que provoca que la queratinización sea anormal».